
Pato Shnauzer es una pieza profundamente humana y dolorosamente divertida, escrita con la precisión y crudeza emocional que caracterizan la dramaturgia de Saúl Enríquez. La historia gira en torno a Matus, un escritor diagnosticado con un tumor cerebral que amenaza con robarle sus recuerdos, su identidad y finalmente su vida. En un acto desesperado, busca reconciliarse con su hermano Roque, un ladrón de poca monta, vulgar, entrañable y ferozmente leal. La reunión entre ambos —marcada por resentimientos, heridas de infancia y diálogos hilarantes— da pie a un viaje donde la enfermedad, el perdón y el amor fraternal colisionan de forma irrepetible.
La obra es un rompecabezas emocional que alterna la memoria con el olvido, el sarcasmo con la ternura, y la podredumbre con la esperanza. En medio de peleas callejeras, mascotas confundidas, recuerdos compartidos y recriminaciones largamente guardadas, Pato Shnauzer nos lleva de la carcajada al nudo en la garganta. Es una obra que habla de lo que nos define cuando todo lo demás se borra: los vínculos, las historias que nos contamos, los abrazos que dimos o no dimos.
El texto de Enríquez está cargado de momentos brillantes: desde la absurda búsqueda de un “pato schnauzer” hasta el ascenso final a la cima de una montaña, con Matus a punto de perderlo todo. La escena culminante es un monumento a la fragilidad del cuerpo y a la obstinación de los afectos. Porque en Pato Shnauzer, la locura es también una forma de amor, y el absurdo, un modo de redención.
Una obra que mezcla humor, enfermedad y vínculos familiares rotos.
“Muy bonita, muy emotiva, al fin y al cabo todos cometemos errores, no somos perfectos como padres, como hijos, como hermanos, entonces hay muchas cosas que no se dicen...”
Si deseas conocer más sobre el trabajo de Saúl Enríquez, colaborar en un proyecto o llevar sus obras a escena, puedes ponerte en contacto con él. Estará encantado de compartir ideas y construir nuevas historias.